La UE presentó este jueves la “Ley EU KIDS” que plantea establecer límites de edad estrictos para que los niños accedan a las redes sociales, los juegos y los asistentes de IA, y para obligar a las empresas a garantizar la seguridad de las plataformas antes de que los menores las utilicen.
Las normas para las plataformas incluirían la prohibición de funciones adictivas, el llamado desplazamiento infinito y las notificaciones push mientras los niños duermen, a medida que el bloque intensifica sus esfuerzos para proteger a los menores en línea.
La propuesta legal llega un día después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunciara la intención del bloque de 27 países de prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 13 años y permitirles únicamente un acceso limitado y supervisado hasta los 15 años.
La”Ley EU KIDS” implica que Bruselas está “invirtiendo la carga de la prueba”, declaró von der Leyen. “Ahora tienen que demostrarnos que están a salvo”.
La UE se ha visto presionada a actuar después de que las pruebas demostraran que el bienestar físico y mental de los niños se ve perjudicado por las redes sociales, los depredadores, los estafadores y los acosadores que tienen como objetivo a los menores, quienes cuentan con poca protección frente a tales riesgos.
El reglamento se aplicará a redes sociales, plataformas de video, videojuegos online, chatbots y compañeros de inteligencia artificial (IA), tiendas de aplicaciones y sistemas operativos, quedando exentos los servicios educativos sin ánimo de lucro y los operados por autoridades públicas.
La propuesta consta de varios aspectos. El primero es un enfoque escalonado para el acceso de los menores a las redes sociales, iniciando con el veto de pantallas antes de los 3 años.
Según el planteamiento, los niños de 15 años o más podrán crear cuentas en redes sociales, mientras que los de 13 y 14 años podrán tener “minicuentas” a las que podrán acceder a través de la cuenta de un padre o tutor.
Este tipo de cuenta contaría con estrictas medidas de seguridad, incluyendo un tiempo de pantalla limitado a una hora al día, para que los padres puedan garantizar un uso “seguro” de las redes sociales.
La UE recalcó que quería que los padres tuvieran el control, por ejemplo, permitiendo que los menores utilizaran aplicaciones para compartir videos a través de cuentas gestionadas por los padres, quienes podrían limitar el acceso a otros servicios y el tiempo que pasan en línea.
Las plataformas deberán comprobar la edad al crear una cuenta nueva mediante la solución de verificación de edad de la UE, que no retiene documentos de identidad ni datos biométricos. La autodeclaración de edad no se considera, por sí sola, un método válido.
Para cuentas ya existentes bastarán indicios razonables, como la fecha de creación de la cuenta, sin necesidad de una verificación retroactiva generalizada.
El segundo pilar consiste en garantizar que las redes sociales, las aplicaciones para compartir videos, los videojuegos en línea, los asistentes de IA y los chatbots sean seguros antes de que los niños los utilicen.
Esto implica prohibir los sistemas de recomendación basados en perfiles que llevan a los niños a ver contenido dañino, así como los mecanismos de recompensa y el contacto no solicitado de desconocidos.
La UE también afirmó que los chatbots de IA no deben “simular relaciones interpersonales de forma que creen dependencia emocional”, tras una oleada de suicidios en todo el mundo después de que los niños interactuaran con dichos asistentes.
Para ello, los asistentes virtuales deberán tener desactivada por defecto la memoria conversacional persistente con menores.
Los perfiles de los niños deben ser privados por defecto, con la ubicación, la cámara y el micrófono desactivados, y debe ser fácil para los menores bloquear o silenciar a los usuarios. Esto último solo podrá modificarse a partir de los 15 años con consentimiento explícito del menor. Quedará prohibido por defecto también el uso de retransmisiones en directo (“livestreaming”).
En los videojuegos, la norma prohíbe exponer a los menores a sistemas de recompensa variable, incluidas las cajas de botín (“loot boxes”), por su vinculación con conductas compulsivas y de tipo apuesta.
Las obligaciones de seguridad por diseño, que se aplican a todos los menores de 18 años, prohíben el desplazamiento (“scroll”) infinito y definen las “horas nucleares de sueño” como al menos ocho horas consecutivas entre las 22:00 y las 08:00 hora local, periodo en el que quedan prohibidas las notificaciones automáticas.
La propuesta solo se convertirá en ley tras las negociaciones entre el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE. Este proceso puede durar meses.
La Comisión Europea, el organismo de control digital de la UE, pidió su rápida adopción “teniendo en cuenta la clara necesidad de una actuación urgente e integral”.
Las plataformas deberán presentar un “plan de cumplimiento” a la comisión y a un auditor independiente que evaluará cualquier servicio o función nueva, según ha declarado la UE.
Si el auditor no está satisfecho con la propuesta de la empresa, la comisión puede solicitar “medidas correctivas”.
La UE también puede iniciar investigaciones sobre las plataformas, las cuales deben concluirse en un plazo de 90 días, añadió, y las infracciones podrían acarrear multas de hasta el seis por ciento de la facturación anual, como ocurre con la Ley de Servicios Digitales vigente del bloque sobre contenido en línea.
La UE se ha estado preparando simultáneamente para lanzar una aplicación de control de edad que garantizaría que los niños menores de la edad mínima requerida no pudieran acceder a las redes sociales.
Los defensores de la privacidad han expresado su preocupación, pero Bruselas insiste en que la aplicación no compartiría ningún dato con las plataformas digitales y que solo proporcionaría una respuesta de “sí” o “no” de forma criptográfica, sin proporcionar ningún dato personal.
Las plataformas no están obligadas a usar la aplicación, pero sí deben utilizar una herramienta de verificación de edad que compruebe la edad de los nuevos.
La medida del bloque europeo sigue la estela de iniciativas similares en Australia, Reino Unido, China, India, Turquía y varios países de la UE, lo que pone de relieve la creciente preocupación por el impacto que tienen en la salud mental y la seguridad de los niños plataformas como Facebook e Instagram, de Meta, TikTok, YouTube, de Google, y ChatGPT.
Sin embargo, las dificultades de Australia para hacer cumplir su prohibición de las redes sociales para menores de 16 años —la primera del mundo— podrían hacer que Europa se enfrentara también a una ardua batalla. Información N+
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