La esposa de Haakon VIII llega al trono tras una vida marcada por problemas de salud,familiares y su relación de amistad con Jeffrey Epstein.
Mette-Marit de Noruega se convirtió este viernes en reina consorte tras la muerte de Harald V, padre de su esposo Haakon VIII, un ascenso al trono que ocurre después de años marcados por problemas de salud, escándalos familiares y la polémica por su pasada relación de amistad con Jeffrey Epstein.
La información fue difundida por EFE, que detalla la trayectoria de la ahora reina de 53 años, desde su llegada a la familia real noruega como madre soltera hasta su nueva posición junto a Haakon VIII.
La amistad de Mette-Marit con Jeffrey Epstein
Antes de convertirse en reina, Mette-Marit protagonizó uno de los episodios más polémicos de su vida al conocerse su relación de amistad con Jeffrey Epstein, el estadounidense condenado por delitos sexuales que murió en prisión en Nueva York en 2010.
La ahora reina se refirió públicamente a esa relación y aseguró que desconocía los delitos cometidos por Epstein.
“No sabía que fuera un delincuente sexual ni un maltratador”, declaró sobre su vínculo con él, según recogió la agencia de noticias noruega NTB.
La revelación volvió a colocar bajo escrutinio la trayectoria de quien ahora ocupa uno de los lugares más importantes de la monarquía noruega.
De madre soltera a integrante de la familia real
Mette-Marit inició su relación con Haakon en 1999, cuando él todavía era príncipe heredero de Noruega.
Antes de conocerlo, había sido madre soltera. En 1997 nació su hijo Marius, fruto de su relación con Morten Borg, quien había sido condenado por tráfico de drogas.
La pareja contrajo matrimonio en agosto de 2001 y posteriormente tuvo dos hijos: la princesa Ingrid Alexandra, nueva heredera al trono, y el príncipe Sverre Magnus.
Su llegada a la familia real implicó un proceso de adaptación a un entorno completamente distinto al suyo.
Mette-Marit reconoció años después que tuvo que aprender desde las reglas de protocolo hasta la forma de desenvolverse dentro de la aristocracia.
La enfermedad que marcó sus últimos años
El nuevo papel de Mette-Marit como reina llega también en medio de preocupaciones por su estado de salud.
En 2018 fue diagnosticada con fibrosis pulmonar crónica y en junio se sometió a un trasplante de pulmón, del que continúa recuperándose tras el deterioro de su enfermedad.
Su condición generó atención internacional en abril, cuando participó en un acto oficial conectada a un dispositivo que le suministraba oxígeno.
La salud de la ahora reina se sumó a las preocupaciones que la familia real noruega enfrentó durante los últimos años por el estado del fallecido Harald V.
El escándalo de su hijo Marius
Los problemas personales de Mette-Marit también volvieron a ocupar titulares por la situación judicial de su hijo mayor, Marius.
El joven fue condenado el pasado 15 de junio a cuatro años de prisión por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exparejas, entre otros delitos.
El caso representó uno de los episodios más delicados para la familia real noruega en los últimos años.
Una nueva etapa para la monarquía noruega
Pese a las polémicas y los problemas que han acompañado parte de su vida, Mette-Marit siempre contó con el respaldo de Haakon VIII.
El ahora rey llegó incluso a abandonar en su momento el Palacio Real de Oslo para compartir su vida con ella.
Desde 2004, la pareja reside en el Palacio de Skaugum, en Asker, donde comenzará una nueva etapa para la monarquía noruega.
Haakon VIII asumió el trono bajo el lema “Todo por Noruega”, el mismo utilizado anteriormente por su padre, su abuelo y su bisabuelo.
Ahora, Mette-Marit inicia su etapa como reina consorte con una historia personal que ha transitado entre la adaptación a la realeza, la enfermedad y algunas de las polémicas que han acompañado a la monarquía del país nórdico.
Información Mvs Noticias
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